Cómo determinar si es necesario reemplazar una junta de expansión
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La clave para determinar si es necesario reemplazar una junta de expansión es la detección oportuna de daños por fatiga y signos de envejecimiento. Si bien estos dos tipos de problemas se manifiestan de manera diferente, ambos pueden provocar fallas en el sello, fugas e incluso ruptura de la tubería. La inspección periódica de la apariencia y el estado operativo, combinada con pruebas profesionales, puede prevenir eficazmente fallas repentinas.
Signos de daño por fatiga (común en juntas de expansión metálicas)
El daño por fatiga es causado por la acumulación de grietas internas debido a la expansión y contracción térmica repetida, la vibración y otras cargas cíclicas. Se observa comúnmente en sistemas de alta-temperatura, alta-presión o sistemas de arranque-de parada frecuente:
Grietas o perforaciones en fuelles: a menudo ocurren en las crestas, valles o uniones soldadas y son evidencia directa de fractura por fatiga.
Abultamiento local o deformación permanente: El estiramiento o compresión excesivo de un fuelle, impidiendo su retorno a su posición original, indica la entrada en la etapa de deformación plástica.
Vibración o ruido anormal: Las vibraciones irregulares o los sonidos de fricción metálica en el sistema de tuberías pueden deberse a una disminución en la rigidez de la junta de expansión.
Fugas sin corrosión: si el medio sale del fuelle sin que se note óxido circundante, es muy probable que se deba a grietas por fatiga.
Acercándose a la vida útil de diseño en ciclos operativos: si el sistema de calefacción experimenta un cambio de temperatura por día y la vida útil de diseño es de 1000 ciclos, entrará en un período de alto-riesgo después de aproximadamente 3 años de uso.






